Sin que nadie los cargue. Sin abrir ningún sistema. Salen solos de la planilla que ya usás.
Ejemplo con datos inventados.
45 minutos, en tu oficina, sin costo. Salís con un informe escrito.
Alguien junta los remitos. Alguien pasa las ventas a la planilla. Alguien revisa cuáles clientes deben. Cada uno de esos pasos tarda, se hace tarde, y para cuando los números están arriba de la mesa, las decisiones que dependían de ellos ya se tomaron.
No es que falte información. Está toda. Está repartida en cuadernos, en el sistema de facturación, en un grupo de WhatsApp y en la cabeza de dos personas.
El costo no es el tiempo de juntarla. Es todo lo que decidiste sin ella.
Cuarenta y cinco minutos. Nos mostrás la planilla, el cuaderno y el sistema que usás. Anotamos qué tarea come más tiempo y cuántas horas por mes.
No cambiás de sistema ni aprendés una herramienta nueva. Trabajamos sobre la planilla y los archivos que tu equipo ya usa todos los días.
Todos los días, a la hora que digas, por WhatsApp. Con los números y con qué conviene hacer hoy.
Si tu operación ya está sistematizada y tenés los números al día, esto no te sirve y te lo vamos a decir en la primera reunión.
Tampoco es para el que quiere aprender a usar estas herramientas. Nosotros no enseñamos: hacemos el trabajo y te entregamos el resultado.
Es para el que maneja el negocio con planillas y con memoria, y sabe exactamente cuál es la tarea que nadie quiere tocar.
Dentro de las 24 horas, para coordinar día y hora.
Preguntas sobre cómo trabajan. No hay nada que comprar en esa reunión.
En 48 horas, por escrito: los tres procesos que automatizaríamos, cuántas horas por mes te lleva cada uno hoy, y qué costaría resolverlos. También cuáles no conviene tocar.
Cinco preguntas. Si lo que contás encaja, te llamamos. Si no, te lo decimos.
No te vamos a decir que vas a vender más ni que vas a duplicar nada.
Te vamos a decir, con números tuyos, cuántas horas por mes se van hoy en tareas que no las necesitan. Eso lo sabés al final de la primera reunión, y no te cuesta nada.